El Centro Prodh en los Medios

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Serendipia / Espionaje y ruptura

Autor // comunicacion

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AUTOR: Wilbert Torre 
FUENTE: El Heraldo de México 
FECHA: 20 de junio de 2017


The New York Times reveló ayer que activistas y periodistas han sido espiados por el gobierno del presidente Peña por medio del malware Pegasus, comprado por la Secretaría de la Defensa, la Procuraduría General y el Cisen.

En el mundo persiste un gran debate sobre la conveniencia de comprometer y afectar los derechos civiles en la intención de proteger la seguridad internacional y de los países; las medidas aprobadas en Estados Unidos tras los ataques terroristas de 2001 son uno de los ejemplos más claros de esta dicotomía.

En México esto trasciende la violación de los derechos civiles: todo indica que para espiar a los periodistas Carmen Aristegui, Daniel Lizárraga y Salvador Camarena; a Mario Patrón, del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro y a Juan Pardinas, director del IMCO, el gobierno peñista no obtuvo una orden de un juez, lo que significaría haber incurrido en un hecho violatorio de las leyes. Uno más.

Citizen Lab, un centro de la Universidad de Toronto especialista en seguridad global, advierte que esta forma de espionaje en México es la peor experiencia de la que ha tenido conocimiento; en magnitud la han encontrado solo en Etiopía, Emiratos Árabes y en gobiernos autocráticos.

En términos políticos se trata quizá del asunto más crítico -por sus alcances legales, institucionales y en el plano internacional- que haya enfrentado el gobierno peñista.
Si en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa persistió un sólido rechazo oficial a la interpretación de que el responsable era el Estado, esta revelación de espionaje no parece dejar ni un espacio de un milímetro para el deslinde de responsabilidades institucionales recurriendo a la práctica de chivos expiatorios.

La compra del malware Pegasus, un software malicioso de la firma israelí NSO Group que se vende a gobiernos, solo pudo ser autorizada al más alto nivel.

Esto lleva a otra situación preocupante vinculada a los precarios márgenes de aprobación -2 de cada 10 mexicanos- del Presidente Peña: las dos revelaciones de espionaje -la primera a principios de año- involucran al Centro de Derechos Humanos más importante del país, a periodistas que han documentado casos de corrupción oficial y a activistas que denunciaron presiones y sobornos contra el impuesto a las bebidas azucaradas.

Diez organizaciones civiles abandonaron la Alianza para el Gobierno Abierto, una mesa de diálogo con autoridades. Esto significa una ruptura de pronóstico reservado con una parte importante de la sociedad civil.

"Estamos ante un episodio dictatorial de un gobierno que usa al Estado para sus intereses de grupo y para ocultar la corrupción", me dijo anoche Alejandro Calvillo, director del Poder del Consumidor, uno de los espiados. "Es la descomposición de un gobierno vacío de legitimidad".

Anoche la administración peñista continuaba hundida en un silencio solo comparable a la magnitud del malware Pegasus y sus instrumentos de espionaje.

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Jun
20

Gobierno mexicano vigila a los periodistas

Autor // comunicacion

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AUTOR: Redacción 
FUENTE: Diario de México
FECHA: 20 de junio de 2017

  • ACEPTA QUE REALIZA "ACTIVIDADES DE INTELIGENCIA"

Gobierno mexicano vigila a los periodistas O Activistas y defensores de derechos humanos son espiados, dice diario 2015 y en 2016 ocurrieron los casos de espionaje REDACCION @Diariodemexusa Periodistas y activistas mexicanos, como Carmen Aristegui, Mario Patrón del Centro Prodh, Juan Pardinas del IMCO, Carlos Loret de Mola, y Salvador Camarena de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) han sido espiados con un software adquirido por el gobierno de México, llamado Pegasus, reportó ayer el diario The New York Times, colocando el tema en la portada de su versión impresa estadounidense.

"Este software malicioso, desarrollado por la firma israelí NSO Groupl, es comercializado únicamente a gobiernos. Se ha documentado su adquisición por al menos tres dependencias en México: la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDEÑA), la Procuraduría General de la República (PGR) y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN)", indicó el reporte de Artículo 19 y R3D, "Gobierno espía".

El software Pegasus sólo tendría que ser usado para investigar a criminales y terroristas, según las condiciones del fabricante, NSO Group. Los ataques e intentos de espionaje con Pegasus en México ocurrieron entre enero de 2015 y julio de 2016.

El gobierno mexicano, de acuerdo con The New York Times, aceptó que realiza "actividades de inteligencia", sin embargo, rechazó "categóricamente que alguna de sus dependencias realice acciones de vigilancia o intervención de comunicaciones de defensores de derechos humanos, periodistas, activistas anticorrupción o de cualquier otra persona sin previa autorización judicial".

El diario neoyorquino apuntó que los periodistas y activistas espiados (los ataques también se realizaron en contra de sus familiares) han sido algunas de las personas más críticas con el gobierno de Enrique Peña Nieto.

El software Pegasus no deja rastros del hacker que lo utilizó. Incluso el fabricante, indica que no se puede determinar exactamente quién está detrás del hackeo.