Ciudad de México a 18 de diciembre de 2023

A la opinión pública y la sociedad:

Frente a la desinformación,

10 aclaraciones sobre el papel del Centro Prodh en el caso Ayotzinapa

El día de hoy, en la conferencia presidencial matutina, nuevamente se generó desinformación y se tergiversó la realidad sobre el caso Ayotzinapa y el papel del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez A.C. (Centro Prodh).
A este respecto, precisamos:

1. Sobre la sentencia a la que alude el Presidente, recordamos que el 4 de junio de 2018 el Consejo de la Judicatura Federal dio a conocer que el Primer Tribunal Colegiado del Décimo Noveno Circuito, al resolver los amparos en revisión 203/2017 al 206/2017, ordenó reponer la investigación del caso Ayotzinapa dadas las irregularidades detectadas, instando a la creación de una Comisión de Investigación para la Justicia y la Verdad.

2. Entre otras cosas, en ese fallo se señaló que en la investigación que condujo a la llamada “verdad histórica”: “1003. […] no se aprecia que se hayan explorado siquiera las líneas de investigación que apuntaban a la participación del personal del Ejército Mexicano, y la Policía Federal; y encima de ello, tampoco aparece que se hayan investigado los actos de tortura, lo que conlleva que igualmente no se ha indagado al personal a quien se atribuyen tales actos, entre ellos, a los integrantes de la Secretaría de la Marina Armada de México”. También se afirma que: “1148. […] la investigación precedente, que en general estuvo dirigida a practicar y poner sólo énfasis en aquellas pruebas que pudieran apoyar una versión de los hechos que narraron varios detenidos en sus declaraciones autoincriminatorias (cuya legalidad, como se vio ha sido cuestionada por este Tribunal Colegiado), acorde a la incineración de los estudiantes en el basurero de Cocula y el depósito de sus restos en el Río San Juan”. Finalmente, se afirma que: “1149. De esta manera al conceder un peso excesivo a la referida versión de los hechos, se dejaron de explorar otras líneas de investigación”.

3. En estos juicios de amparo en revisión, los padres y las madres de familia de los normalistas desaparecidos no fueron parte procesal y sus representantes, incluyendo al Centro Prodh, no se apersonaron ni promovieron en el mismo. Los juicios fueron directamente iniciados por los acusados.

4. Dado que en esencia dicho fallo corroboró las múltiples irregularidades de la investigación inicial, el Centro Prodh señaló en 2018 que: “viene a confirmar que la verdad en el caso Ayotzinapa no está dicha, que el paradero de las víctimas no está esclarecido y que el actual Gobierno federal incurrió en múltiples irregularidades durante la investigación”. El comunicado está disponible hasta el día de hoy en: https://centroprodh.org.mx/2018/06/04/historica-sentencia-del-poder-judicial-de-la-federacion-en-el-caso-ayotzinapa/

5. Académicos, organismos de derechos humanos y otros actores políticos, incluso personas que después se integraron al actual gobierno federal, saludaron la resolución, dado que confirmaba que la versión oficial sobre el destino de los normalistas fue construida con prueba ilegal.

6. Como resultado de la resolución del Primer Tribunal Colegiado del Décimo Noveno Circuito, diversas pruebas de cargo reunidas por la Subprocuraduría Especializada en Delincuencia Organizada (SEIDO) quedaron invalidadas por ser ilícitas al estar relacionadas con detenciones arbitrarias y actos de tortura. Adicionalmente, en cumplimiento de este fallo el Juzgado Primero de Distrito de Procesos Penales en el Estado de Tamaulipas requirió a la PGR que peritos independientes practicaran el “Protocolo de Estambul” a los detenidos, lo que la Procuraduría incumplió desde aquél 2018. Por ello, al dictar nuevo auto de formal prisión, varias personas recibieron libertad con reservas de ley. El primero de estos autos fue dictado el 31 de julio de 2018. Correspondía a la propia PGR, como órgano acusador, recurrir estas determinaciones y presentar nuevas acusaciones cuando fuera posible.

7. Ni el Centro Prodh ni ninguna otra de las organizaciones que representan a los padres y a las madres -el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Fundar y Serapaz- promovimos ninguna “solicitud” para que fueran dejados libres, ni “representamos” legalmente a los acusados, ni estuvimos “detrás” de la sentencia, como se ha dicho en las conferencias presidenciales. Sugerir que incurrimos en prevaricato o conflicto de interés es falso. Por el contrario, siempre hemos defendido el derecho de los padres y de las madres a la justicia y a la verdad. Denunciar las falsedades de la llamada “verdad histórica” y también la existencia de tortura en el caso, es evidentemente parte de esa labor; máxime considerando que hemos pugnado siempre porque ninguna persona torturada sea juzgada en México con base en pruebas ilícitas: a eso obligan los derechos humanos. Es paradójico que hoy, al cuestionar las consecuencias procesales de que se haya establecido que existió tortura en el caso, se termine relativizando la gravedad de esta violación a derechos humanos y se acabe defendiendo, en los hechos, la investigación de la anterior administración. Llama la atención también que aunque la sentencia es de 2018 -incluso antes de que se creara la Unidad Especial para la Investigación y Litigación del Caso Ayotzinapa (UEILCA) y se designara a quien fue su titular-, es hasta ahora al término del sexenio cuando se acude a este episodio para señalar al Centro Prodh.

8. El Mtro. Mario Ernesto Patrón Sánchez dirigió el Centro Prodh durante 2014 y 2019, conduciéndose siempre con la más absoluta honestidad y en apego de los estándares internacionales de derechos humanos, con la solidez ética que siempre le ha caracterizado y que le caracteriza hasta hoy. Para ello contó con el pleno apoyo de la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús, del mismo modo que en el presente el Mtro. Santiago Aguirre Espinosa, quien dirige el Centro Prodh desde 2019, cuenta con dicho respaldo. Ambos directores han contado con un amplio equipo de profesionales con el que se toman las decisiones de la organización de forma colegiada. Las decisiones de la Dirección del Centro Prodh no son por ello unipersonales y están sujetas a múltiples instancias de rendición de cuentas, comenzando con las de la propia Compañía de Jesús. Como señalaron los jesuitas de México en su comunicado de prensa, el Centro Prodh “es la voz autorizada de los jesuitas para hablar de los derechos humanos en México” y sus directores cuentan con su respaldo.

9. Afirmar que el Centro Prodh y otras organizaciones no permiten que las víctimas en este caso, o en otros, hablen con otros actores políticos y/o con medios de comunicación no sólo es falso, sino que también supone negar la propia agencia de las víctimas sobre sus procesos y luchas. Los padres y las madres de Ayotzinapa deciden sus propias estrategias y caminos; las organizaciones solamente les aconsejamos y acompañamos. Las definiciones son de ellos y ellas, lo que siempre hemos respetado a cabalidad, como lo hacemos también en otros procesos que acompañamos. Sugerir que se manipula a las familias es una expresión de profundo irrespeto a su dignidad.

10. El Centro Prodh seguirá su labor de defensa de los derechos humanos, como lo ha hecho desde hace 35 años. No guardaremos silencio frente a quienes en el presente siguen obstaculizando y entorpeciendo el proceso de esclarecimiento del caso Ayotzinapa. Centralmente: el Ejército, que sigue sin entregar los folios consecutivos del Centro Regional de Fusión de Inteligencia que el GIEI estimó relevantes; la Fiscalía, que ha sido incapaz de agotar todas las líneas de investigación; y la criminalidad organizada, que administra la información que aún tiene sobre el caso. Si estos obstáculos continúan y el sexenio concluye sin justicia y sin verdad, no dejaremos de señalarlo, como lo hicimos en el pasado, aunque ello implique que se profundice la estigmatización en nuestra contra.

Agradecemos a todas las personas, organizaciones, comunidades y organismos internacionales de derechos humanos que se han solidarizado con el Centro Prodh ante los señalamientos presidenciales injustos, que más allá de nuestra organización, deben entenderse como parte de un ambiente poco propicio para la crítica y para el trabajo independiente en derechos humanos. Nosotros y nosotras seguiremos,

Hasta que la dignidad se haga costumbre