El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) ha tenido conocimiento de que hoy, alrededor de las 2.30 de la tarde, en el marco de una manifestación pacífica para exigir la liberación del joven Víctor Govea, detenido en la marcha del 2 de octubre de 2009, al menos 100 manifestantes fueron hostigados y agredidos por parte de elementos de la policía del Distrito Federal.

Entre los manifestantes estaban miembros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, adherentes a la Otra Campaña, jóvenes anarquistas y personas del Comité por la Libertad de Víctor Govea, entre otros. Se encontraban reunidos frente al Hemiciclo a Juárez, después de haber entregado una carta a las autoridades del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal en la que solicitan la liberación de Víctor Govea, considerado preso político.

Los activistas fueron replegados por los policías mediante golpes, fueron rodeados y retenidos durante al menos 20 minutos, tiempo durante el cual una camioneta –propiedad de uno de los manifestantes y equipada con aparatos de sonido para la realización de la protesta– fue recogida y retirada del lugar por las fuerzas de seguridad. Con estas acciones se obstaculizó y se impidió finalmente que los manifestantes realizaran la protesta legítima que iniciaron en ejercicio pleno de su derecho a expresarse con libertad.

El Centro Prodh lamenta las agresiones perpetradas en contra de los manifestantes. Es preocupante que estos actos se sumen al patrón de hostigamiento contra activistas sociales y defensoras y defensores de derechos humanos, así como que se ubiquen en el marco de la criminalización de la protesta social. Con esto se pone en riesgo la integridad de las personas y se limita su derecho a defender los derechos humanos.

Exigimos un alto al empleo de la fuerza pública como método para resolver los conflictos que el Estado ha provocado y ante los cuales muestra su incapacidad de responder adecuadamente. Exigimos también que la actuación de las autoridades y fuerzas de seguridad se realice con pleno respeto a los derechos humanos.