DESCA, Laboral, Tierra — septiembre 9, 2011 at 10:25 am

Basurero afecta comunidades de San Cristóbal de las Casas

Basurero

 

Desde hace un mes, comenzó la construcción de un basurero que afectará el territorio y la vida comunitaria de varias comunidades del sur de San Cristóbal de las Casas. Una vez más, la colusión del gobierno con las empresas a favor de intereses económicos está por provocar un desastre comunitario y ambiental.

Desde el pasado 10 de agosto, distintas máquinas han estado subiendo a la carretera que conduce a las comunidades San Antonio Los Baños, Corralito y Epazotal, en San Cristóbal de las Casas, con la intención de comenzar la construcción de un basurero. Asimismo, los habitantes han señalado la presencia de elementos del Ejército mexicano, quienes al parecer realizan patrullajes en el lugar.

 

El basurero se ha comenzado a construir sin permiso de la comunidad y, por supuesto, sin haber puesto el proyecto a consulta. La transacción del terreno se realizó entre particulares y empresarios, con la aquiescencia del gobierno pero a espaldas de la comunidad; sin embargo, una primera afectación es que se han tomado tierras aledañas al terreno en donde se piensa construir, bloqueando así el camino que muchas comunidades que viven en la zona utilizan. De hecho, las comunidades han denunciado que algunos Agentes Rurales fueron obligados a firmar un documento en la presidencia municipal para permitir la construcción del basurero y el paso de los camiones de basura.

 

El 19 de agosto se inició de manera formal el trabajo de maquinaria pesada para la construcción de la planta de gestión y reciclamiento de sólidos, que pretende arrancar a una profundidad de 30 metros, dejando grandes barrancos y obstruyendo el camino. Como ha sido documentado, este proyecto afecta la colindancia con otra propiedad y traerá graves afectaciones ambientales. Para realizarlo, no ha existido de pro medio ningún estudio de impacto ambiental, aún a pesar de que por ese lugar se juntan cañadas y hay una laguna que sirve tanto para los animales como para el consumo humano y que se vería seriamente afectada con la presencia de basura.

 

Por toda esta situación, los pueblos indígenas habitantes de estas comunidades consideran que se están violando sus usos y costumbres, además de que se está generando división y rompiendo la paz social que prevalecía en la zona. Sustentados en los artículos 26 y 29 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y en los artículos 7, 14 y 15 del Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas, documentos que reconocen el derecho al respeto al territorio, han decidido, por consenso, no permitir que se lleve a cabo este proyecto.

 

En este sentido, emitieron un pronunciamiento para exigir el paro definitivo de la obra, así como que se retire toda maquinaria del lugar, que en lugar de basureros se beneficie a las comunidades con agua, luz, salud y educación y que se respeten ante todo sus usos y costumbres.