Recibe el pueblo masewal respaldo para que la Ley Minera sea declarada inconstitucional

Ciudad de México, 07 de julio de 2020. Organizaciones internacionales entregaron a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) Amicus curiae en respaldo a la acción legal del pueblo maseual, de Cuetzalan del Progreso, en la Sierra Norte de Puebla, en contra de la Ley Minera, solicitando que el ordenamiento legal sea declarado inconstitucional porque viola los derechos fundamentales de los pueblos indígenas.

Earthjustice, el Environmental Defender Law Center (EDLC) y la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA) han decidido apoyar la causa, elaborando Amicus curiae para entregar a la SCJN a fin de ofrecer argumentos encaminados a reforzar el litigio emprendido por el Consejo Masewal Altepetajpianij y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A.C. (CEMDA).

El sentido de estos Amicus curiae, al igual que el amparo promovido en marzo de 2015, es que la Ley Minera no fue consensuada de forma previa, libre e informada a los pueblos y comunidades indígenas. La ley no incorporó los valores y visión indígena, pues no se desarrollaron mecanismos para proteger y respetar los derechos humanos de los pueblos indígenas, a pesar de que un gran número de concesiones mineras se encuentran en sus territorios. Esta ley, además, contraviene sus derechos a la libre determinación sobre su territorio, asignando a la actividad minera un carácter prioritario, que la coloca por encima de las demás actividades, amenazando así las formas de vida que las comunidades han decidido mantener.

Finalmente, también se hicieron llegar a la ministra y ministros integrantes de la Segunda Sala de la SCJN cartas de apoyo de otros pueblos indígenas asentados en México, Colombia, Brasil, Bolivia y Guatemala, así como las cuatro mil 091 firmas recabadas hasta el 26 de junio, respaldando la petición lanzada a través de la plataforma www.change.org.mx. En esa petición, el pueblo masewal señala a los ministros que “como pueblo originario, estamos convencidas y convencidos de que para tener una vida buena –Yeknemilis, como decimos en nahuat-, es necesario que estemos bien y en paz social. Y no podemos estar bien ni podremos construir la paz social en nuestros territorios, con proyectos extractivos como la minería destructiva, que amenazan nuestra forma de vida”.