Organizaciones exigen trabajo efectivo del mecanismo contra la tortura sexual

*A un año de su creación tras un acuerdo ante la CIDH no ha realizado avances, denuncian organizaciones. 

chrome_2016-09-12_09-24-35

Ciudad de México, 12 de septiembre de 2016. Al cumplirse el primer aniversario de la instalación oficial del Mecanismo de Seguimiento de Casos de Tortura Sexual cometida contra Mujeres, compromiso adquirido por la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM) ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organizaciones de derechos humanos denunciaron que las fallas en éste han dificultado la posibilidad de garantizar el acceso a la justicia a las sobrevivientes de tortura en el país.

Las organizaciones detallaron que el mecanismo ha fallado en dar seguimiento a la documentación de casos que recibieron de la campaña “Rompiendo el silencio: Todas juntas contra la tortura sexual”, por lo que la posibilidad de emitir un dictamen conjunto con recomendaciones sobre cada uno de los casos revisados ha quedado sólo en papel.

«La creación del Mecanismo resultaba un importante avance para visibilizar los patrones del uso de la violencia sexual como tortura en la investigación de los delitos, lo que permitiría diseñar políticas públicas de prevención y erradicación de esta práctica», señalaron las defensoras. «Condenamos que durante un año únicamente se haya realizado una reunión de seguimiento y no se hayan desarrollado acciones efectivas sobre los casos de violencia sexual usada como tortura. Por ello, exigimos al Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, operativizar de inmediato los acuerdos que adquirió el Mecanismo en 2015 ante la CIDH, particularmente se pronuncie sin mayor dilación sobre los casos que tiene en revisión».

Para las organizaciones solicitantes de la audiencia, es necesario que el gobierno federal, desde la CONAVIM muestre un verdadero compromiso en la erradicación de esta práctica, reforzando el Mecanismo, asignándole los recursos necesarios y garantizando que todas las instituciones pertenecientes colaboren con él.

Amnistía Internacional, la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña «Tlachinollan» y el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez destacaron el caso de Verónica Razo, detenida el 8 de junio de 2011 en la Ciudad de México sin una orden de aprehensión por hombres vestidos de civil. Estuvo 24 horas incomunicada y bajo la custodia de policías federales, tiempo durante el cual fue golpeada en distintas partes del cuerpo, sufrió descargas eléctricas, asfixia, amenazas y violación sexual. Esto no sólo le produjo una arritmia cardiaca y lesiones que ameritaron su traslado a un hospital y que le dejaron afectaciones, sino que la tortura obligó a Verónica a autoinculparse en un secuestro, además de forzarla a «reconocer» como sus cómplices a otras personas, entre ellas a su hermano.

El caso de Verónica, quien sigue presa aunque no existen pruebas en su contra, fue uno de los primeros en presentarse ante el Mecanismo de Seguimiento de Casos de Tortura Sexual. Sin embargo, hasta el momento no se realizado un seguimiento puntual del caso en el Mecanismo ni se ha emitido un pronunciamiento.

Las organizaciones  recordaron que con frecuencia, cuando existen detenciones de hombres y mujeres, las mujeres suelen ser víctimas de diversas formas de violencia sexual usada como tortura, desde los abusos psicológicos hasta el abuso sexual propiamente dicho. En su informe “Sobrevivir a la muerte”, Amnistía Internacional entrevistó a 100 mujeres mexicanas que reportaron haber sido víctimas de tortura y malos tratos a manos de miembros de la policía y fuerzas armadas del país, con lo que se concluyó que en México la violencia sexual usada como tortura parece haberse convertido en parte habitual de los interrogatorios.