Demandan investigar relación de sismo en Nuevo León con fracking

* Urgen organizaciones a gobiernos a proporcionar información que explique aumento de sismos en el estado; reiteran necesidad de prohibir la extracción de hidrocarburos por fractura hidráulica. 

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Ciudad de México, 06 de septiembre de 2016. Colectivos ambientalistas y organizaciones de la sociedad civil manifestaron su preocupación ante la relativa frecuencia que ha presentado sismos como el ocurrido en pasado 29 de agosto en Nuevo León, en una región previamente no caracterizada como susceptible a movimientos telúricos, y demandaron que se investigue la relación de este fenómeno con la técnica de extracción de hidrocarburos conocida como fracking.

«Existe un vínculo directo entre la frecuencia de sismos y la perforación de pozos de inyección, también conocidos por Pemex como ‘pozos letrina’. Los pozos letrina representan un método a partir del cual la industria de los hidrocarburos desecha aguas residuales contaminadas producto de sus operaciones de extracción. El uso de pozos de inyección es frecuente en zonas donde se practica la fractura hidráulica, método utilizado para explotar gas natural, gas condensado y petróleo contenido en yacimientos de lutitas», explicó la Alianza Mexicana contra el Fracking, que agregó que el campo más cercano de exploración es Pesquerías, a 11 kilómetros del sismo.

La organización explicó que a partir de evidencia recabada en Estados Unidos por William Ellsworth, académico del Servicio Geológico Estadounidense (USGS), se sabe que existe una correlación directa entre la localización de pozos de inyección en la región del “medio oeste” de la unión americana y los epicentros de nuevos sismos. «El efecto de lubricación por los grandes volúmenes de agua contaminada depositados en estos pozos induce el movimiento de fallas geológicas, provocando sismos perceptibles en la superficie mayores a 3 grados en la escala de Richter. La frecuencia de los sismos presentados en estados como Arkansas, Texas, Ohio, Oklahoma y Colorado no tiene precedente. Coincide el aumento en la actividad sísmica de estos estados con la apertura de nuevos proyectos de pozos de inyección», detalló.

El colectivo No Fracking en Nuevo León, en conjunto con otras organizaciones de la Alianza Mexicana contra el Fracking, exigieron al gobierno federal y del estado a proporcionar a la ciudadanía toda la información existente sobre las actividades de hidrocarburos que se están realizando en el estado. «Necesitamos saber cuántos pozos convencionales, pozos de fractura hidráulica y pozos de inyección se encuentran activos o han sido explotados en nuestro estado. Asimismo, es responsabilidad del gobierno esclarecernos si existe una directa correlación entre la localización de los epicentros de estos nuevos sismos y la existencia de pozos de inyección. Hasta ahora, la información proporcionada por el gobierno ha sido claramente insuficiente. Es necesario que la población conozca si las actividades de Pemex o las empresas privadas contratistas de hidrocarburos son responsables del riesgo en que colocan a la población de Nuevo León», insistieron.

Los defensores del ambiente ratificaron su demanda de prohibir la técnica en México «ante la creciente evidencia documentada de los impactos negativos del fracking».