
El 19 de junio, Fundar Centro de Análisis e Investigación presentó la investigación “Impactos psicosociales y labores de cuidados en hombres buscadores“, elaborada por Paola Alejandra Ramírez González. Su trabajo parte de talleres y entrevistas a profundidad con hombres buscadores de distintos estados del país para documentar, desde enfoques psicosocial, de género y derechos humanos, una experiencia poco estudiada dentro del movimiento de familias de personas desaparecidas.
Entre los hallazgos centrales, la investigación identifica que el mandato de masculinidad, ser fuerte, proveedor e irrompible, provoca en los hombres buscadores una autoinvalidación de su experiencia emocional que agrava el aislamiento y se materializa en afectaciones físicas, psicoemocionales y económicas. “Nosotros como hombres aparentamos ser los fuertes de la familia, pero también somos seres humanos, también lloramos y necesitamos ese abrazo que nos diga ‘aquí estamos'”, expresó José Luis Castillo, quien busca a su hija Esmeralda quien está desaparecida desde 2009, durante la presentación.
El informe también señala que la búsqueda debe verse como una extensión del trabajo de cuidados, con la complejidad y la integridad que esto requiere. También que los daños que reportan las familias buscadoras no tienen caducidad, por el contrario, se intensifican con los años.
“Las mujeres llevan la bandera, pero también estamos nosotros. Nos cansamos, rascamos y también encontramos. No nos olviden”, dijo Miguel Trujillo, quien busca a cuatro de sus hermanos desaparecidos. Los hombres buscadores también sostienen afectos, recursos y vínculos dentro de sus colectivos, y colectivizar esos cuidados es una forma de politizar la defensa de la vida.
Consulta la transmisión de la presentación y descarga la investigación completa en el sitio de Fundar.
