
La semana pasada, el Colectivo Corazones Unidos por una Misma Causa reportó el asesinato de su compañera Rubí Patricia, madre buscadora, en Mazatlán, Sinaloa.
Colectivos aliados, como Por las Voces sin Justicia, organizaciones civiles y la sociedad en general condenamos este grave hecho, que desgraciadamente no es aislado. Las personas buscadoras, mayoritariamente madres, han exigido al Estado mexicano, en distintos espacios, que se garanticen condiciones de seguridad para quienes buscan a los suyos tras múltiples sucesos de amenazas, desplazamientos, agresiones incluso fatales; hoy suman al menos 34 personas buscadoras asesinadas en México, desde 2010, en distintas entidades de la República, lo que nos muestra que no es un problema de una región o un estado.
En todo el país, colectivos y familiares en distintos estados se enfrentan a regiones donde denunciar las desapariciones implica riesgos letales, en contextos donde las redes de macrocriminalidad imperan.
El mismo día que se informó sobre el asesinato de la buscadora, la Presidenta de la República realizó su conferencia mañanera junto con el Gabinete de Seguridad también en Mazatlán, donde resaltó la tendencia a la baja del promedio diario de víctimas de homicidio doloso en la entidad, lo que en esta entidad levanta más cuestionamientos por los cambios de metodologías, frente a la realidad de la violencia latente que viven las comunidades y se cuentan en historias diariamente.
