Dos casos simbólicos sobre la violencia homicida en el estado de Guanajuato están a días de resolverse. Ambos afectan a la misma familia y ambos han recibido dos sentencias absolutorias previas.
Se trata de los procesos por la desaparición de Guadalupe Barajas Piña y por el asesinato de su hermano, Francisco Javier, en Salvatierra. Sus padres, Javier y María del Tránsito, confían en que, por un lado, se haga justicia por su hija Guadalupe. Lupita fue desaparecida en 2020 y sus restos encontrados en una fosa un año después. Estarían involucrados cuatro hombres, tres de ellos actualmente en prisión y otro, prófugo.
Alertan que existe el riesgo de que ambos tribunales, al revisar el conjunto final de pruebas y testimonios, se inclinen a exonerar por tercera y última vez a estas cinco personas que, dicen los afectados, tanto daño les han hecho a ellos y a otras familias de la región.
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