
En el tercer aniversario de la desaparición forzada de Ricardo Lagunes y Antonio Díaz, expertos de la ONU exigieron respuestas inmediatas sobre el paradero de los dos defensores de derechos humanos mexicanos.
“Las autoridades mexicanas deben cumplir con las obligaciones internacionales del Estado, incluyendo investigar las desapariciones forzadas, buscarlas proactivamente, determinar su destino y paradero y responsabilizar penalmente a los responsables”, dijeron los expertos.
Los casos han sido registrados bajo el procedimiento de Acciones Urgentes del Comité contra la Desaparición Forzada y se benefician de medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, reconociendo el riesgo grave, urgente e irreparable que enfrentan los dos defensores de derechos humanos.
“Las desapariciones forzadas tienen un efecto amedrentador sobre los defensores de los derechos humanos, incluidos aquellos que abogan por cuestiones de tierra, recursos naturales y medio ambiente, así como los líderes indígenas, y sirven para silenciar las voces críticas”, dijeron los expertos.
