
México vive un momento de cambios en su sistema judicial. Ante ello, la Universidad Iberoamericana ha puesto en marcha el Observatorio IBERO sobre el Sistema de Justicia, como una alternativa de propuestas, evaluación y monitoreo. Con menos de un año de vida, este espacio ha producido información muy relevante: ha articulado líneas de trabajo concretas y ha comenzado a dialogar con actores institucionales y sociales para participar —con evidencia y método— en la discusión sobre el sistema judicial mexicano.
Lamentablemente, los primeros resultados que arroja el trabajo del Observatorio confirman las preocupaciones generadas por la reciente reforma judicial. La justicia en México no va bien: los cambios recientes no mejoran el panorama. Al contrario: han creado nuevas dificultades. En las diversas etapas de un juicio, las injusticias se reproducen y desgastan a las personas que acuden a los juzgados buscando una solución a sus desacuerdos.
Nuestro Observatorio señala con insistencia cómo, aunque la gran mayoría de los conflictos legales de México se procesa en juzgados locales, el diseño institucional y las recientes reformas judiciales han concentrado sus esfuerzos en el ámbito federal. Esta focalización ha relegado significativamente a las fiscalías, lugares donde realmente se define el acceso a la justicia para millones de personas.
