A un año de la integración de la Guardia Nacional (GN) a la fuerza armada permanente, junto con el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea, organizaciones civiles alertan que esta medida ha generado una crisis de derechos humanos y ha incrementado la violencia, la cual afecta de manera diferenciada a mujeres y niñas en el país.

De acuerdo con cifras documentadas por Intersecta, las mujeres corren un mayor riesgo de sufrir violencia sexual durante detenciones realizadas por fuerzas de seguridad. Mientras que el riesgo de violación sexual es de 5% cuando la detención es llevada a cabo por policías municipales, aumenta a 12% cuando interviene el Ejército y llega hasta 19% en detenciones realizadas por la Marina.

Además, mientras que 8% de los hombres detenidos por personal militar reportó haber sufrido acoso sexual, tocamientos indebidos, intentos de violación u otras agresiones sexuales, en el caso de las mujeres esta cifra se eleva a 28.8%, datos que evidencian que la violencia sexual se utiliza como un mecanismo de tortura y control.

Lee el trabajo periodístico de Paola Piña en Cimac Noticias.