Ante la grave y persistente situación de violencia, criminalización y hostigamiento que enfrenta la defensora indígena Estela Hernández Jiménez, la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México ha instado a diversas instituciones públicas del Estado de Querétaro a tomar medidas urgentes para garantizar la vida y la integridad física y psicológica de la defensora y su familia.

Exigió, además, el cese de las agresiones en su contra y que pueda desempeñar su trabajo en un entorno libre de hostigamientos y sin miedo a represalias.

Estela Hernández es una reconocida defensora del territorio, el agua, la lengua y la cultura de los pueblos originarios, en específico del pueblo hñähñú (otomí) al cual pertenece. Forma parte del Congreso Nacional Indígena y del Concejo Autónomo de Santiago Mexquititlán.

El 4 de junio, Estela Hernández se encontraba en las instalaciones del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Amealco, para documentar y exigir la liberación de seis personas indígenas que había sido detenidas, entre ellas un defensor del agua de su comunidad, Santiago Mexquititlán. La defensora fue detenida de manera arbitraria, torturada y agredida por elementos de la Policía Estatal de Querétaro. Los impactos de estas agresiones se han visto agudizados por las campañas de difamación y desprestigio en su contra por parte de autoridades municipales, así como por diversos actos de hostigamiento en su entorno laboral.

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