En el artículo “Centro Prodh: hasta que la dignidad se haga costumbre”, Mario Patrón recuerda la frase “hasta que la dignidad se haga costumbre” como una expresión de lucha difundida por personas y organizaciones defensoras de los derechos humanos en América Latina, como es el caso del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh).

El Centro Prodh se fundó en 1988 como un esfuerzo de la Compañía de Jesús por promover y proteger los derechos humanos en un contexto de movilización social y política; las acciones de la Iglesia católica fungieron como una base para la creación de demás organizaciones de derechos humanos en el país.

A lo largo de 37 años, el Centro Prodh ha acompañado a casos emblemáticos de violaciones a los derechos humanos, muchos de los cuales han derivado en reformas en materia de acceso a la justicia, garantía de los derechos humanos y medidas para la atención, rehabilitación y reparación del daño.

A pesar de la labor del Centro Prodh, en la actualidad México atraviesa una realidad compleja enmarcada por la creciente militarización y el debilitamiento democrático. Es por ello que la agenda de derechos humanos es indispensable tanto para salvaguardar la dignidad de víctimas de violencia como por las carencias institucionales para el acceso a la justicia.

En el marco de la nueva dirección del Centro Prodh, Mario Patrón se sumó al reconocimiento por la gestión de Santiago Aguirre Espinosa durante los últimos seis años. Asimismo, celebró la designación de María Luisa Aguilar Rodríguez como nueva directora del Centro Prodh, cuya trayectoria en la defensa de los derechos humanos es testimonio de la tarea de construir justicia en México.

Lee el artículo completo en La Jornada.