En el marco del Día Internacional en Apoyo a las Víctimas de Tortura, el Centro Prodh visibiliza la tortura y las prácticas violatorias de derechos humanos en procesos jurídicos a partir de la lucha y el testimonio de Keren, Diego y Jovita.

Keren Ordoñez fue detenida y torturada a los 19 años; fue obligada a firmar una confesión falsa; estuvo 9 años privada de su libertad por un delito que no cometió.

Diego Fernando Bonilla, hombre indígena otomí, fue torturado en 2023 por policías ministeriales para que incriminara a otra persona; fue interrogado sin traductor, sin perspectiva intercultural y sin respetar su idioma, el otomí.

Florencia Jovita Herrera, mujer mixteca, fue detenida arbitrariamente y sometida a tortura sexual; pasó 10 años en prisión sin sentencia. A pesar de que fue liberada en 2024, aún no hay justicia.

Los testimonios de Keren, Diego y Jovita muestran una exigencia en común: verdad, justicia y no repetición y son una muestra que la tortura es una práctica que persiste en el país.

Alzamos la voz por quienes siguen resistiendo, porque tortura no es justicia.