En Alemania, la demanda de justicia derivada del juicio contra la empresa Heckler & Koch, por la exportación ilegal de armas sigue viva.

Algunas de estas armas fueron utilizadas por policías de Guerrero contra los estudiantes de Ayotzinapa, en 2014.

En México no se han iniciado investigaciones por su adquisición y la corrupción asociada a elementos de la Sedena.

El estado federado alemán de Baden-Wurtemberg debe asumir su responsabilidad por las consecuencias de las exportaciones ilegales de armas a México. La sanción económica impuesta a la empresa armamentística Heckler & Koch, con sede en dicho estado, debe destinarse a apoyar a las víctimas en México.

Lee el comunicado completo en el sitio web de la coordinación alemana por los derechos humanos.