A inicios de este mes, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) publicó una nueva recomendación respecto del caso Ayotzinapa (208VG/2026). Muy lejos de abonar a las causas pendientes para el avance del caso, como lo es la información resguardada por la Secretaría de la Defensa Nacional, la recomendación configura un espaldarazo al oficialismo, criticando el accionar de las organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales que han sido fundamentales en la investigación y acompañamiento del caso, a la vez que libera al Ejército de su responsabilidad. Con esto, la CNDH otra vez da un paso atrás en la efectiva defensa de los derechos humanos.

En un entorno de sostenidos retrocesos en la agenda de derechos humanos y de continua agresión contra personas defensoras, cuando la Comision Nacional de Derechos Humanos tendría que ser un organismo que asuma una posición protagónica en la defensa de defensores, ha optado por reproducir las acusaciones estigmatizantes que vulneran la dignidad de su labor y que los coloca en riesgo.

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