Este 6 de junio, la Universidad Iberoamericana Puebla es sede de una sesión de escucha en vivo para el estreno del cuarto episodio de Los derechos en juego, donde se presentarán audios inéditos con los testimonios de madres buscadoras que obtuvimos para el episodio pasado “Las gradas vacías“.

Este Mundial se organiza en un país sede donde millones de personas migrantes viven bajo un clima de miedo sistemático propiciado por el gobierno de Donald Trump. La vicepresidenta para programas de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, Maureen Meyer, recuerda que la frontera entre México y Estados Unidos, fue durante décadas un espacio de intercambio fluido hasta que las políticas de seguridad después de los atentados del 11 de septiembre lo transformaron en una zona de control cada vez más hostil. Las consecuencias directas de ese endurecimiento van sobre quién puede disfrutar el torneo hoy, los aficionados de Costa de Marfil, Haití, Irán y Senegal, países con selecciones participantes en el Mundial, tienen suspendida la expedición de visas para ingresar a Estados Unidos. Durante el Mundial de Clubes y la Copa de Oro 2025, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) realizó redadas en los estacionamientos de los estadios en Los Ángeles, al punto de que la presidenta Claudia Sheinbaum hizo un llamado público para que no se repitieran las detenciones durante los partidos.

En la historia del futbol ya se había mostrado tensión política. En el Mundial de Brasil 1950, Estados Unidos reclutó a Joe Gaetjens, jugador haitiano, para anotar el gol que eliminó a Inglaterra, sin que jamás completara el proceso de su naturalización estadounidense. El futbol convocó a quien le sirvió y lo dejó fuera cuando dejó de hacerlo. Este año la lógica se repite en mayor escala, las políticas migratorias funcionan como un fuera de lugar aplicado a las personas, ordenando quién tiene derecho a estar no por sus actos, sino por su origen. Por eso en el episodio El fuera de lugar que no existe, hablamos con total claridad: cuando se trata de migración y personas, el fuera de lugar no es real y ningún estadio debería ser utilizado como trampa.

Escucha el cuarto episodio de Los derechos en juego en YouTube y Spotify.