Este 28 de mayo, en el Senado de la República se aprobó, en fast track, las modificaciones a la Elección Judicial de 2028 y se introdujo una nueva causal ambigua de nulidad de elecciones “por intervención extranjera”, figura que organismos internacionales advierten que no está completamente definida, es ambigua, sin controles y podría usarse de manera arbitraria para incluso debilitar espacios civiles.
Con la modificación de ocho artículos constitucionales se consolida un modelo fallido que vulnera las garantías judiciales. Contempla, por ejemplo, que los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial sean reelegidos, lo cual podría llevar a que resuelvan controversias mientras ellos mismos estarán bajo elección.
Estas reformas, lejos de fortalecer los controles democráticos, continúan olvidando a las víctimas y los grupos más vulnerables, quienes deberían estar en el centro de la justicia.
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