La Fundación para la Justicia denunció que, a 14 años de la masacre de Cadereyta, persisten la impunidad, la falta de verdad, justicia y reparación integral para las 49 víctimas y sus familias, debido a omisiones deliberadas, retrasos injustificados y falta de respuestas por parte del Estado mexicano, particularmente de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).

Las afirmaciones fueron difundidas a través de un comunicado en el que la organización advierte que el caso se ha convertido en “un claro caso de justicia selectiva, revictimización y omisión deliberada del Estado”.

La masacre ocurrió el 13 de mayo de 2012, cuando 49 cuerpos desmembrados fueron abandonados en la vía pública en Cadereyta, Nuevo León, junto a una manta en la que el cártel de Los Zetas presuntamente se atribuía el crimen.

Lee la información completa en Animal Político.