La sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)en el caso Mujeres Víctimas de Tortura Sexual en Atenco vs. México marcó un precedente en la región al reconocer la responsabilidad del Estado mexicano por la detención arbitraria, tortura física, psicológica y sexual contra 11 mujeres durante los operativos policiales del 3 y 4 de mayo de 2006. El fallo no sólo acreditó la violencia sexual como una forma de tortura con componente de género, sino que ordenó medidas concretas: investigar y sancionar a los responsables, incluyendo la cadena de mando, brindar atención médica y psicológica a las víctimas, realizar un acto público de reconocimiento, capacitar a las fuerzas policiales y fortalecer mecanismos para prevenir y sancionar la tortura sexual.

Sin embargo, a casi dos décadas de los hechos y más de ocho años de la sentencia, su cumplimiento sigue siendo parcial.

Lee más información en el comunicado de la Universidad Iberoamericana sobre el Foro “20 años de #Atenco: la lucha de las mujeres contra la impunidad y la #TorturaSexual en México.