El 18 de abril de 2025, un hombre se acercó a Marco Antonio Suástegui Muñoz y le disparó en varias ocasiones. Marco Antonio murió el 25 de abril a consecuencia de las heridas de bala que sufrió.

Marco Antonio se distinguió por ser un aguerrido y valiente líder social que dirigió el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (CECOP). Defendió el río Papagayo y a las comunidades olvidadas del Acapulco rural frente al proyecto de la presa La Parota y los empresarios que buscan saquear los recursos naturales de la región. A pesar de que Marco Antonio fue amenazado, criminalizado, encarcelado y torturado, nunca desistió. Hasta sus últimos días organizó a las comunidades de los Bienes Comunales de Cacahuatepec y a los prestadores de servicios turísticos del puerto de Acapulco para que juntos defendieran sus derechos.

A un año de su asesinato, el crimen se encuentra en la total impunidad. La Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE) ha sido gravemente omisa en el impulso de la investigación, dejando pasar tiempo que resulta crucial para esclarecer un crimen de este calado. Además, a la fecha no ha sido detenido el autor material del delito. Tampoco ha construido líneas de investigación que acerquen la justicia a la familia de Marco Antonio y a toda la gente que le siguió durante años.

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