El pasado 26 enero la presidenta de la CNDH presentó su informe anual de actividades y dicho informe no generó ningún interés público. La actividad de la CNDH resulta irrelevante para la suerte de los derechos humanos en el país.

El tono de dicho informe es de justificar su trabajo y reiterar que la CNDH construye un nuevo “paradigma” de los derechos humanos para atender las causas de las violaciones a los derechos humanos y entonces prevenirlas.

Esta afirmación no encuentra sustento en el informe y tampoco en lo que pasa en el terreno. No se conoce una acción trascendente de la CNDH que realmente prevenga de raíz las violaciones a los derechos humanos.

Lee el artículo completo de Edgar Cortez en el sitio web del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia.