Durante la noche de ayer, en medios de comunicación se informó sobre la renuncia de Alejandro Gertz Manero como Fiscal General de la República; más tarde el Senado de la República aprobó la renuncia y el acuerdo de la Junta de Coordinación Política por el que se emite la Convocatoria y se determina el procedimiento para nombrar a la persona titular de la Fiscalía General de la República (FGR).
Al respecto, desde el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juarez señalamos que la FGR tiene una deuda con las víctimas del país, después de siete años de no darles un lugar central.
La Fiscalía requiere de un perfil profesional, con autonomía para la investigación y que sea capaz de impulsar una institución a la altura de los retos que impone la violencia y gobernanza criminal en el país.
