Tres docenas de jóvenes, cautivos de un grupo delictivo en un campo de entrenamiento en enero, denunciaron tortura y abusos por parte del equipo militar de rescate.

Las declaraciones de los 38 rehenes del grupo criminal, captados mediante ofertas de trabajo compartidas en redes sociales, indican que los militares, integrantes supuestamente del 32 Batallón de Infantería, cometieron maltrato, tortura e incluso agresiones sexuales, además de amenazas contra ellos.

Lee el reportaje completo al respecto, de Pablo Ferri en El País México.