Rosendo Radilla Pacheco, activista social y político, visibilizó en sus corridos las injusticias que se vivían en su comunidad en Atoyac de Álvarez, Guerrero. Esto, junto con su cercanía a las causas populares y sus demandas sociales fueron la razón de su detención ilegal y arbitraria el 25 de agosto de 1974, seguida de su desaparición forzada, por parte del Ejército mexicano.

Su desaparición se enmarca en un contexto de represión estatal durante la década de los setenta, donde las fuerzas de seguridad pública y militar cometieron detenciones arbitrarias, tortura –incluida la sexual–, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales en contra de grupos considerados insurrectos.

A más de medio siglo, las demandas de Rosendo Radilla y su lucha por hacer visibles las injusticias y desigualdad social y económica, siguen más vigentes que nunca. En un México donde nos hacen falta más de 134 mil personas desaparecidas, la justicia y la verdad por estos crímenes siguen siendo una deuda histórica del gobierno mexicano. 

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