San Ignacio de Loyola es una figura clave en la historia religiosa y cultural del mundo. No es exageración.

Nació en 1491 en el País Vasco. Su vida es testimonio de una transformación radical: de caballero y soldado ambicioso y frívolo a ferviente seguidor de Cristo y fundador de la Compañía de Jesús. Su legado perdura no solo en instituciones jesuitas alrededor del mundo, sino también en su espiritualidad y su pedagogía, presente en los Ejercicios Espirituales, que siguen guiando a miles de personas en su búsqueda interior y a centenares de colegios y universidades que ayudan a formar “hombres y mujeres con y para los demás”.

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