La organización Cristosal anunció, por medio de un comunicado, la suspensión de sus operaciones en El Salvador ante el aumento de criminalización de defensoras y defensores de derechos humanos en el país.

El régimen en El Salvador ha castigado acciones como la libertad de expresión, la protesta pacífica y la participación ciudadana a tal punto que cerca del 60% de la población teme opinar o protestar por miedo a represalias, según la última encuesta del Instituto de Opinión Pública de la UCA.

Cristosal ha enfrentado acoso legal y administrativo, espionaje, vigilancia de actividades y hogares, así como campañas de difamación. Aunque este contexto de represión no es nuevo, es la primera vez que no existen garantías de defensa en El Salvador.

Ante este panorama de consolidación autoritaria, la organización Cristosal decidió suspender sus operaciones en El Salvador, como medida de protección para su equipo. Sin embargo, Cristosal no renuncia a su personería jurídica ni a su compromiso con El Salvador.

Consulta la conferencia de prensa de Cristosal en sus redes sociales.