MEDIO: Proceso

AUTORÍA: Gloria Leticia Díaz

FECHA: 5 de noviembre de 2014

 

MÉXICO, D.F. (apro).- Belinda Garza Melo, una víctima más de la guerra contra el narcotráfico lanzada por Felipe Calderón, recuperó su libertad después de siete años de permanecer en prisión, acusada de formar parte del Cártel de Golfo.

Integrada a la campaña “Rompiendo el silencio. Todas juntas contra la tortura sexual”, impulsada por el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), Garza Melo fue detenida en julio de 2007 por efectivos de la Policía Federal Preventiva (PFP) en Torreón, Coahuila, “quienes por más de 40 horas la torturaron física, sexual y psicológicamente”.

De acuerdo con un comunicado del Centro Prodh, los uniformados la pusieron a disposición de las autoridades judiciales tres meses después de su detención donde fue sometida a dos procesos penales federales por delincuencia organizada, delitos contra la salud y secuestro en los juzgados de distrito primero y tercero, en Toluca, Estado de México.

Interna en el penal de alta seguridad de Tepic, Nayarit, Belinda fue liberada el pasado 23 de octubre, sin que se le permitiera hacer ninguna llamada a sus defensores o familiares y sólo se le entregó “dinero justo para el transporte”.

De los dos procesos penales que se le seguían fue absuelta de uno de ellos, en tanto que de otro purgó la pena que le fue impuesta por el juez primero de distrito.

En el comunicado la organización no gubernamental destaca que una vez fuera del Centro de Federal de Reintegración Social (Cefereso) 4, y en un lugar seguro se comunicó con el Centro Prodh para reafirmar su compromiso de participar en la campaña “Rompiendo el silencio”, y buscar justicia.

“Todo lo que pasé es una injusticia, estoy muy marcada y soy inocente, perdí a mi familia. Hoy con la cabeza muy en alto voy a enfrentar a quienes me torturaron, encarcelaron y ensuciaron mi nombre”, dijo Belinda Garza.

En junio de 2014, Belinda se integró a la campaña “Rompiendo el silencio. Todas juntas contra la tortura sexual” que tiene como objetivo “visibilizar el patrón sistemático de la tortura sexual que enfrentan las mujeres mexicanas que son detenidas por agentes policiales, militares o marinos en la supuesta protección que debería proveer a la sociedad”.

La campaña pretende evidenciar a la tortura y la represión como “mecanismos de control del Estado”, que incluyen la “sujeción a procesos penales injustos”, como es el caso de Belinda.

En “Rompiendo el silencio” también participan Claudia Medina Tamariz, torturada por marinos en Veracruz; Verónica Razo, violentada por la extinta Agencia Federal de Investigaciones (AFI), las indígenas guerrerenses Inés Fernández y Valentina Rosendo, así como Miriam López, abusadas sexualmente por militares.