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Mi nombre es Hugo ¿Cuántas injusticias más hacen falta?

SS-2010-08-25_17.07.28

    • Hugo Sánchez Ramírez es un indígena mazahua originario del Estado de México; fue sentenciado por delitos que no cometió
  • El Centro Prodh se congratula con la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de atraer el caso de Hugo Sánchez Ramírez

México D.F. a 20 de octubre de 2011

 El día de ayer, 19 de octubre, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decidió atraer el caso del joven indígena mazahua del Estado de México, Hugo Sánchez Ramírez, detenido injustamente y sentenciado a 37 años y 6 meses de prisión por las falsas acusaciones de secuestro y portación de armas.

La atracción de los dos amparos del caso de Hugo por la SCJN significa que su expediente será revisado exhaustivamente por el máximo órgano de justicia de México y, por lo tanto, que se podrá determinar su inocencia, al comprobarse las graves violaciones a derechos humanos.

Por estos motivos, la SCJN tiene ahora la oportunidad de sentar precedentes para contribuir a la generación de condiciones de justicia para sectores sociales con una situación de especial vulnerabilidad. El caso de Hugo representa a los jóvenes que, por su situación económica desfavorable y por su origen étnico, sufren un patrón de discriminación social e institucional que culmina en la comisión de graves arbitrariedades por parte de los agentes del Estado.

Asimismo, el injusto encarcelamiento de Hugo demuestra la sistemática violación a derechos humanos cometida por los órganos de procuración y administración de justicia tanto en el ámbito federal como en el Estado de México. Cabe recordar que fueron los agentes de la policía municipal de Villa Victoria y, después, los agentes del Cuerpo Especializado de Investigaciones en Situaciones de Alto Riesgo (CEISAR) quienes lo detuvieron de manera arbitraria, lo sometieron a tortura, golpes y malos tratos y le imputaron falsamente delitos. Mientras que el juez validó testimonios y pruebas a pesar de las notorias inconsistencias que presentaban; incluso, no tomó en cuenta las retractaciones de las víctimas durante los careos.

Por lo anterior, el Centro Prodh se congratula con la decisión de la SCJN, esperando que los ministros de la Primera Sala de la SCJN resuelvan bajo los más altos estándares de protección y garantía a los derechos humanos. Con el caso de Hugo, la SCJN está en la posibilidad de establecer criterios que limiten la discrecionalidad de los cuerpos policiacos, la fabricación de delitos y la criminalización de la pobreza.

Adjunto a este boletín de prensa se encuentra el dossier del caso.

Atentamente,

Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, A.C.