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Alberta, Teresa, Jacinta y la lentísima justicia mexicana
Jueves,
28
Julio
2016

Autor // comunicacion

Milenio logo PRENSA

MEDIO: Milenio
AUTORÍA: Carlos Puig
FECHA: 29 de julio de 2016


Hace unos días, un Tribunal Federal ha decidido que la PGR debe reparar el daño de manera integral a Teresa González, como antes lo había hecho respecto a Jacinta Francisco Marcial, mujeres indígenas que en 2006 fueron acusadas de secuestrar unos AFI. Ellas, junto con Alberta Alcántara, salieron libres e inocentes.

En abril de 2010, Galia García Palafox entrevistó en la cárcel a Alberta y Teresa. Le pedí que en unas palabras resumiera su historia para este espacio.

Alberta, Teresa y Jacinta llegaron al penal de San José el Alto, Querétaro, en junio de 2006, acusadas de secuestrar a seis agentes de la AFI.

Tres meses antes, un domingo de tianguis, Teresa González había ido con su marido Gabriel a atender su puesto de discos en Santiago Mexquititlán, Querétaro. Se acercó un hombre. Dijo ser agente de la AFI. Iba vestido de civil. Les anunció que su mercancía estaba decomisada, pero, contaba entonces Teresa, no quebró los discos como ella había visto en la televisión que sucedía en esta clase de operativos. Les dijo que los empacaran y los acomodaran en una caja.

Le pidieron identificación. No la traía. Una orden de algo. Tampoco. Teresa le dijo que si los iba a decomisar que acomodara él los discos. Para entonces había llegado Alberta, cuñada de Teresa, de 27 años, empleada en una fábrica. Alberta vio más agentes en el mercado y a la gente reunida. Los enfrentó. Los locatarios la apoyaron. Les pidieron que pagaran la mercancía que sí habían destruido. Los agentes fueron por dinero, solo uno se quedó en el mercado. Gabriel asegura que recibió 600 pesos. En ese momento, Teresa se tomó una foto en el mercado.

Todos se fueron a casa, el mercado se siguió poniendo cada domingo. Meses después, a la casa en medio de la nada donde vivían Alberta y Teresa llegó un hombre, preguntó quién vendía tierras por ahí. Regresó una semana después y se llevó a Teresa. Al mismo tiempo Alberta era detenida a la salida de la fábrica.

Nadie entendía nada. Hasta que entendieron: Alberta, Teresa y Jacinta estaban acusadas de secuestrar a seis agentes de la AFI. A Teresa la incriminaba aquella foto en el mercado. Los 600 pesos que habían recibido eran, decía la procuraduría, 40 mil que los agentes habían pagado como rescate.

Jacinta fue absuelta en 2009. Alberta y Teresa en 2010.

Han pasado 10 años desde su injusto encarcelamiento. ¿Cuánto tardará la PGR en reparar el daño?

Twitter: @puigcarlos