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Manipulando responsabilidades
Domingo,
10
Noviembre
2013

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NorteDigital

MEDIO: Norte Digital

TIPO: Periódico En-Línea

AUTORÍA: Michell Vázquez

FECHA: 10 de noviembre de 2013

 

Fue el acontecimiento que marcó un antes y después durante la guerra contra el narco que aquí hizo estragos. La masacre de Villas de Salvárcar nos evidenció como una sociedad frágil y que iba en caída libre frente a la violencia. Y a la vez, también evidenció lo alejado que estamos para el centro del país y la fortaleza que puede tener una madre al negarle la bienvenida al presidente de la república.

 

Como pocas veces el gobierno sintió la presión de actuar. Ciudad Juárez, la ciudad de los femenicidios, la más violenta en el mundo, la frontera más hermosa y bonita, según Juan Gabriel, era una vez más centro de las noticias por la masacre de Villas de Salvárcar. Por ello, los culpables tenían que caer y darle justicia a las madres y a toda una ciudad inmersa en miedo y desesperanza.

 

Así arrestaron a Israel Arzate, el segundo en ser detenido, como agresor en el multiasesinato. Como lo escucha, sin el “presunto”, no, era directamente responsable porque así lo mostraron. Entonces todos vimos el dolor y la indignación y nos pusieron una cara para sacar todo nuestro coraje. Nos dijeron “él, él es el culpable”. Incluso mostraron una confesión en video donde narraba cómo fue que se reunieron los sicarios y mientras él narraba nosotros nos imaginábamos la calle bloqueada por dos camionetas, el comando de 12 pistoleros dirigiéndose a la casa de donde salía música y entonces el horror. Y el horror dejaba de ser la masacre, el horror era Israel que no había tenido compasión, que había disparado a sangre fría contra aquellos jóvenes.

 

La liberación de Israel Arzate ha sido foco de numerosas críticas, una multitud de la gente ya lo pone en la pica, casi literalmente exigen su cabeza como el responsable de aquella masacre. Y no es que se defienda a Arzate de que si es culpable o inocente, sino que el gobierno ha logrado desviar de atención de todos para una sola persona, sobre todo de desviar la atención del caso de tortura que fue objeto Israel Arzate. El que el Estado torture, a quien sea, es una falta gravísima a los derechos humanos. Como sociedad no podemos aceptar que se torture ni a los peores delincuentes, eso nos afecta como humanidad. Los casos de tortura son retrocesos para la humanidad.

 

Sin embargo, el “Emperador” César Duarte (favor que se le hace al llamarlo así) afirmó en su momento que Arzate debía “estar 200 años en la cárcel”, como si se tratara de una Coliseo Romano donde él pudiera tomar la decisión de vida o muerte. He ahí el problema, se supone que hay un sistema judicial donde el juez debe ser imparcial y tomar las evidencias y juzgar al acusado. No por nada el poder se divide en tres y evita que todo recaiga en una sola persona.

 

Pero al gobierno le encanta acusarlos y mostrarlos a los medios como los responsables sin siquiera haber pasado por juicio. Entonces el que ve el periódico o ve la televisión se asombra al ver al “secuestrador, sicario, carjacker, etc.” cuando ni siquiera se sabe si es verdad de lo que lo acusan. Y además de mostrar a personas como los culpables, en casos de gran importancia se atreven a crear chivos expiatorios y así callar esas voces que buscan justicia. Recordemos los casos de “El Cerillo” y “La Foca” cuando la presión era por los feminicidios.

 

Así en vez de buscar a los responsables de que Arzate haya sido torturado, en vez de buscar a los otros implicados en la masacre (van 4 de 12, según las investigaciones), en vez de dejarse de chivos expiatorios, en vez de aceptar su responsabilidad, el gobierno se ha dedicado a manipular la opinión pública y señalar como una aberración que haya salido libre porque (otra vez sin juicio) es el responsable. Cuando puede ser o no puede ser, el culpable.

 

Sin embargo el gobierno nos logró manipular sociedad, e Israel Arzate se ha vuelto el enemigo público número uno de Chihuahua. Lo consideran “El Gran Monstruo”.

 

Por cierto, ¿alguno sabe que el general Felipe de Jesús Espitia era el comandante de la Quinta Zona militar con sede en Chihuahua cuando Israel fue torturado por soldados del Ejército, según lo comprobaron las Naciones Unidas? ¿Por qué no declara nuestro gobernador que el general Espitia debería estar en la cárcel por “200 años” por tortura?